En tiempos de crisis la imaginación puede ayudar a llegar a fin de mes. Bien lo saben los falleros de la comisión Cánovas del Castillo de Carcaixent, que han decidido sacarle el máximo rendimiento a su casal acogiendo bodas y comuniones a pesar de no tener licencia para estas actividades.
«Los falleros alquilan el casal para celebrar comuniones, bodas de extranjeros e incluso puestas de largo sudamericanas que se alargan hasta las dos o las tres de la madrugada. Subarriendan el local los sábados para amortizar las cuotas», comentó un vecino de Carcaixent que sufre, junto a otros 30 residentes, las molestias acústicas de este casal fallero.
R. O., que vive junto al local de esta comisión, ha aguantado con paciencia todos los acontecimientos falleros. Pero la paciencia tiene un límite y este joven ha decidido no aguantar ni un fin de semana más las actividades que no están relacionadas con la falla.
Por este motivo, desde 2008 este vecino lleva pidiendo al Ayuntamiento de Carcaixent que este casal cumpla la normativa, tenga una licencia para poder realizar este tipo de actividades, esté insonorizado y cuente con salidas de emergencia.
Dos años después, y ante la «pasividad» del Consistorio, que no «ha puesto solución» a las denuncias que ha presentado en varias ocasiones», R. O. decidió acudir al Síndic de Greuges que le ha dado la razón por las molestias acústicas provocadas por este casal fallero.
«He llevado al Síndic, hasta en dos ocasiones, mi queja por las actividades que realiza este casal, así como al Ayuntamiento porque no ha hecho caso y es el responsable de esta situación», explicó R. O..
La primera vez que este joven llevó al Síndic esta situación, la institución le envió la postura del Consistorio. Unos motivos que, para R. O., «no son una respuesta, ya que dijeron que ellos no eran conocedores de esta situación, sólo tenían constancia de dos llamadas mías quejándome. El Ayuntamiento sabe perfectamente lo que pasa, ya que hay hasta seis partes de la Policía Local dando constancia del ruido», manifestó.
El fallo del Síndic de Greuges también recomienda al Ayuntamiento de Carcaixent que adopte las medidas necesarias para eliminar las molestias acústicas generadas por el casal de Cánovas del Castillo. Por su parte, la alcaldesa popular Lola Botella aseguró que se hará «cargo de esta situación y tomaré las medidas oportunas».
Este vecino aclaró que no se queja de las actividades que realizan los falleros durante el año o en las fiestas josefinas, «de lo que me quejo es de que alquilen el casal para otras celebraciones».
Una situación que se produce «de diez a doce veces al año», según el joven.
Fuente: Las Provincias
http://www.lasprovincias.es/v/20101116/comunitat/sindic-avala-vecino-carcaixent-20101116.html